Facebook Twitter Google +1     Admin

Se muestran los artículos pertenecientes a Septiembre de 2015.



La vida se ve de otra manera

No es lo mismo que lo leas o que te lo cuenten. Cuando vives a contracorriente, en realidad no te enteras ni de lo que pasa en tu misma ciudad. Pierdes la noción. Cambias la perspectiva del tablero y parece que las fichas se han colocado en otra posición.


He sido muy afortunada al vivir tres años en el otro lado del reloj. Hoy ha sido el primer lunes en tres años en que he madrugado para ir a trabajar. Un turno de fin de semana te sitúa en la perspectiva del salvaje: de lunes a jueves, sin demasiadas obligaciones, he dormido cuando tenía sueño, comido cuando tenía hambre. He ido a destiempo también de la vida social, pero encontrábamos nuestros rincones.


Pero hoy ha sonado a las ocho de la mañana el despertador. Ninguna barbaridad, lo sé, me he levantado muchas veces mucho antes, pero hoy toda la ciudad ha amanecido y atardecido distinta. Con un viento hostil de otoño y prisas. Qué insoportables atascos hay en Madrid. Qué colas en el supermercado a la hora a la que todo el mundo va a la compra. Cuánta gente en el gimnasio y entorpeciendo las calles. Parece que vivo en otro barrio ahora que voy al ritmo normal de la ciudad. Hay mucha más vida, y es un poco más refunfuñona que la que me solía encontrar en mis horarios de salvaje.

 

Por supuesto que yo ya sabía que esto era así. También he sufrido la ciudad en horas peores, tuve una época en la que entraba a las seis y media de la mañana a trabajar, pero se me olvida. Aunque no he dejado en estos tres años de sentirme una privilegiada, cuesta recordar. Es tan fácil acostumbrarse a lo bueno, que no me extraña que los políticos estén como están. En su parra. Y desde ahí no se puede gobernar.

 

Si yo, que no he dejado de ser una curranta, he podido acomodarme a ciertos privilegios como ir a la piscina sin compartir la calle con otros nadadores, ¿qué se puede esperar de alguien que no sabe lo que se tarda en llegar a los sitios en autobús? Los números que apuntan en el programa electoral los asesores no permiten hacerse una idea sensorial.

 

Y eso sin irnos a dramas mayores, al cuantificar la cifra de parados por ejemplo, o al hablar de un porcentaje en el recorte de salarios o servicios sociales se hacen invisibles los rostros que hay detrás. Puedes prometer en tu programa construir infraestructuras, pero nunca sabrás lo realmente necesarias que son si no has pasado nunca una hora en un polideportivo público o toda la tarde en la sala de espera de un hospital. La vida se ve de otra manera desde el coche oficial. 

15/09/2015 01:19 Elena #. Cotidiano No hay comentarios. Comentar.


Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris