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Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2010.

Consejos inútiles

Tan inútil como decirle a alguien que no se preocupe o que se tranquilice cuando está de los nervios. Cada operación salida, lo mismo: la DGT recomienda a los conductores salir de forma escalonada. Y yo, que estoy preparando un viaje, siempre me pregunto lo mismo: ¿cómo cree la DGT que voy a enterarme yo de la hora a la que los madrileños piensan echarse a las carreteras? De todos modos sé que mañana me volveré a sorprender de que en Madrid quepan tantísimos madrileños: los que colapsaron las carreteras el pasado viernes y el sábado, los que las han colapsado hoy y las colapsarán mañana, que se suman a todos los que no han huido de la capital en estos días y llenarán los bares, cines, teatros, calles, aparcamientos y terrazas.

 

01/04/2010 00:44 Elena #. Cotidiano No hay comentarios. Comentar.

Tiempo para no hacer nada

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Hoy por fin el día ha amanecido soleado y me he despertado con ganas de comerme el mundo, algo que no sé si tiene más o menos mérito teniendo en cuenta que esta noche he dormido 10 horas y que me he pasado todas las vacaciones de Semana Santa sin salir a la calle, con gripe.

Hoy por fin me he levantado con fuerzas y el tiempo estaba de mi parte porque es uno de estos días fríos pero luminosos que tanto me gustan, así que he salido a la calle a dar un paseo pequeñito entre los almendros en flor, deteniéndome a fotografiar nubes y a mirar al horizonte, sin pensar absolutamente en nada, aún sintiéndome en ese estado de ingravidez que da la fiebre.

 

Por mucho que haya estado todo el día durmiendo, leyendo y viendo películas, no siento que estos tres días me hayan servido para descansar, sino para aburrirme de estar en casa y desear estar haciendo cualquier otra cosa de las que tu cuerpo no te deja. Siempre queremos lo que no tenemos, y es raro, porque siempre que ando con una temporada de agobio y estrés estoy deseando poder quedarme tirada en casa leyendo, durmiendo, viendo películas y mirando al techo. Es mi descanso favorito, pero mucho me temo que no es acumulable y que no podré echar mano de estas reservas de descanso y horas vacías para descongestionar los días en los que no paro.

04/04/2010 14:20 Elena #. Cotidiano No hay comentarios. Comentar.


Ahí estaban otra vez las tres de la curva

Eran tantas las ganas que tenía de verlas que al principio pensé que mi imaginación me estaba jugando una mala pasada. Que la aparición se estaba burlando de mí, multiplicándose.

Esta mañana he vuelto a pasar a primera hora por la autopista Valladolid-Segovia y en la curva de siempre, la de Sanchonuño pasado Cuéllar, estaban mis tres mujeres acompañadas por otras dos. Mis tres mujeres delante, bien vestidas, caminando a paso ligero y otras dos detrás.

Como todos los lunes que regreso después de pasar unos días en Valladolid. No me las encuentro cuando regreso un domingo por la tarde, no están los martes, siempre los lunes entre las ocho y las nueve de la mañana y siempre en esa curva, caminando entre los campos de cereal al lado de la autopista.

 

Yo paso a 120 kilómetros por hora, así que no podría asegurar que son las mismas de otras veces, pero ya es casualidad que siempre me encuentre a mujeres en la misma curva, alejadas del pueblo y a mucha distancia del municipio siguiente, sin ningún lugar reconocido en los entornos adonde pueda imaginarme que se dirigen: que fueran cada lunes a cumplir una promesa a la virgen, que vayan a un pinar a recoger piñones para hacer tartas, o a una fábrica a comprar huevos frescos de las gallinas que suelen poner en domingo...

 

No me cuadra ninguna de esas posibilidades porque ya digo que el paraje por el que caminan en bastante inhóspito, así que sólo se me ocurre darle la razón a mi compañera de piso cuando dice que son las tres solteronas del pueblo que salen cada lunes con sus mejores galas para llamar la atención a los camioneros con la esperanza de encontrar marido. Por lo visto se ha corrido la voz y ya esta mañana se han unido al peregrinaje otras dos mozas casaderas, quién sabe si la próxima vez que me las encuentre habrá alguna menos que ya haya cazado esposo o alguna más que se una a la competición.

05/04/2010 20:34 Elena #. Divertimentos No hay comentarios. Comentar.

¿Tanto hemos cambiado?

Cómo se puede perder el contacto con alguien con quien te escribías cartas de 18 páginas...

07/04/2010 00:47 Elena #. Cotidiano Hay 1 comentario.

Día de los casi...

Hoy casi llego tarde a todas partes, casi me caigo de culo bajando por una sencilla rampa, casi estropeo el ordenador al derramar tooodo mi tazón de desayuno (porque no he tirado la taza ni se me ha caído, ha sido un lento derrame de café con leche expandiéndose por mi mesa de trabajo) y también podría haberme electrocutado un poco limpiando los restos de café de los enchufes

Pero nada de eso ha pasado, todo me ha salido bien. He llegado a tiempo a todas partes, he restablecido milagrosamente (para lo patosa que soy) el equilibrio, he resuelto un montón de asuntos pendientes, a la vista está que no me he electrocutado y ni siquiera mi ordenador ha aprovechado la coyuntura para morir definitivamente, a pesar de que lleva tiempo dándome sustos, agónicos avisos de que tengo que renovarlo.

A esta hora, ya sólo quedan los restos de los goterones de café en la pared como testigo de esas pequeñas posibles tragedias y el cansancio feliz de cargar con mi buena estrella.

08/04/2010 01:08 Elena #. Divertimentos No hay comentarios. Comentar.

Un asteroide rozará la Tierra

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Publica hoy la prensa que esta madrugada un asteroide de 22 metros pasará “muy cerca de la Tierra”, llegan a decir que “va a rozar la Tierra” y no me gustan esos titulares que pretenden meternos miedo: que si el anterior asteroide que pasaba por aquí era de sólo 7 metros y éste es “una roca de un tamaño de 22 metros”, que si sus dimensiones “son más que suficientes para arrasar una ciudad entera en caso de impacto”...

 

Pero a mí nada de eso me preocupa, y no sólo porque me parece inimaginable el peligro cuando pasará a una distancia de 350.000 kilómetros de nuestro planeta, sino sobre todo, porque cada vez que oigo la palabra “asteroide” pienso en el planeta del Principito, el asteroide B 612 en el que había tres volcanes, semillas de baobab y una rosa enamorada.

 

Oigo la palabra “asteroide” y pienso: “ojalá que sea el de él”, ojalá viniera a quedarse con nosotros; muchos días nos hace falta un Principito que nos recuerde la importancia de la risa y de los atardeceres, de las cosas que son únicas en el mundo, la necesidad de mirar con el corazón, de domesticar y de dejarnos domesticar por las personas a las que queremos para tener a nuestro nombre estrellas en el cielo de las que saben reír.

09/04/2010 01:07 Elena #. Cotidiano No hay comentarios. Comentar.

Profesores que marcaron nuestras vidas

Yo tenía una profesora en preescolar que estaba encantada conmigo, tanto que le pidió a mi madre una foto para recordarme cuando terminaron las clases. Mi madre siempre lo recuerda emocionada, y yo siempre escucho la anécdota sorprendida, sobre todo porque en 'parvulitos', que yo recuerde, sólo se hacen dibujos y manualidades, que siempre se me han dado fatal. Será que yo era una niña graciosa, aunque no guardo apenas recuerdos de aquella época. Sólo que una vez se me ocurrió llamarla “pequeñaja”, que era lo que me llamaban a mí en aquella época (quién lo diría ahora con mi metro ochenta). Se lo repetí porque me debía hacer gracia la palabra, y no entendí nada cuando ella me dio un abrazo de oso, soltando grandes risotadas.

También recuerdo otra vez que me hice la dormida después de la siesta que nos echábamos sobre unos cojines y la alfombra de la clase, para ver si se repetía lo que había pasado el día anterior, cuando una niña se quedó dormida “como un angelito” y la profesora le dejó junto al cojín una bolsa de chucherías para sorprenderla al despertarse. Al día siguiente ya no había golosinas, y me tuve que levantar de mala gana al ver que no había movimientos cariñosos a mi alrededor.

A quien sí recuerdo perfectamente es a mi profesor de 5º de EGB, el único hombre en aquel colegio de monjas. Éramos la envidia de todas las clases con nuestro profesor joven, amable, cariñoso y guapo, que montó un escándalo en Carnavales al ir corriendo por los pasillos del colegio disfrazado de monstruo, pegando sustos.

Evidentemente, todas estábamos enamoradas de él, pero también los chicos de la clase le adoraban, porque tenía un modo cercano y divertido de enseñar no sólo las materias sino sobre todo, al hablarnos de las cosas importantes de la vida. Se inventó incluso una hora de “prensa” a la semana, en la que nos explicaba las noticias que recortábamos de los periódicos y no entendíamos.

De él me he acordado especialmente esta mañana cuando he leído una cartulina colgada en un colegio de Móstoles:

"Educar a un niño no es hacerle aprender algo que no sabía, sino hacer de él alguien que no existía".


09/04/2010 20:46 Elena #. Cotidiano No hay comentarios. Comentar.

Domingos en Madrid al sol

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11/04/2010 22:21 Elena #. Cotidiano No hay comentarios. Comentar.

Jugar a adivinar

Hoy casi no he tenido tiempo para jugar nada dentro del supermercado, porque me he quedado mirando a la chica nueva que atiende la frutería y que ha escogido para mí las mejores fresas, pero en general, me gusta adivinar la vida de las personas que hacen la compra conmigo, sobre todo la de las personas que coinciden en mi misma cola y que esperan con más o menos paciencia para pagar.

Suelo entretener con este juego el tiempo inútil de espera a pie quieto y tengo mis preferencias: me gustan más las cestas que los carritos, porque da más tiempo a verlo todo mejor y por tanto a recrear con más detalles la posterior escena.

Depende de lo que lleven en la cesta, imagino si están preparando la celebración de un cumpleaños (y calculo la edad del homenajeado, si le pesarán los años o no), una cena romántica (y apuesto por si es una cena para impresionar a la conquista o de aniversario), una noche de chicas con helado, pizza y palomitas (y mentalmente le sugiero una película para que se vaya a alquilarla al videoclub), una comida para impresionar a los suegros (y creo notar en el comprador el miedo y las pocas ganas que tiene de hacerlo) o si lo que llevan son sólo las cuatro cosas que faltaban en casa (que lleva apuntadas en una hojita con una letra que creo que no es la suya).

Todo eso imagino sólo mirando lo que llevan en la cesta y la actitud con la que van a la compra, claro, que todos los detalles cuentan, y siempre estoy convencidísima de haber dado en el clavo. Y a ver quién me lleva la contraria si a mi imaginación la mando yo y sólo yo tengo toda la razón dentro de mi cabeza.

 

 

 

13/04/2010 01:29 Elena #. Cotidiano Hay 3 comentarios.

Este tiempo de locos

 

No puede una estar feliz con esta asquerosa lluvia, y menos cuando hoy me han hecho llegar tarde a todas partes. Reconozco que no soy puntual y lo lamento, pero me enfada más cuando no es por mi culpa, cuando me hacen llegar tarde y encima hay atasco y muchos locos sueltos por las carreteras que conducen de cualquier modo y el móvil no deja de sonar y me pierdo por calles que no conozco y están solitarias e irreconocibles bajo la cortina densa de lluvia en medio de la noche.

¿Cómo es posible que hoy haya tenido encender la calefacción y salir con el abrigo de plumas a la calle si antes de ayer estaba en tirantes tomando café en una terraza y todavía tengo la cara quemada por el sol?

14/04/2010 01:59 Elena #. Cotidiano No hay comentarios. Comentar.

Los siete dedos de la mano

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En la tranquilidad del despacho de un psiquiatra, un hombre sentado escucha voces que le empujan a trepar sobre un trapecio y a suspenderse de los dedos de los pies.
En medio de un cruce, otro hombre, que sufre trastornos obsesivos compulsivos, se abandona a merced del tráfico y trata de salir haciendo acrobacias entre una marea de peatones.
Enfrentando su agorafobia, una mujer se balancea en los aires, mientras que otro personaje se busca a sí mismo entre una locura de rostros enmascarado, se viste en equilibrio sobre sus manos, cabeza abajo...

PSY es una unión acrobática del cuerpo, el espíritu y el alma. Es un himno al valor y al poder que duerme en nosotros, permitiéndonos superar nuestros miedos, sobrepasar nuestros límites e iniciar nuestro vuelo”.

Eso es lo que dice el folleto de la obra “Psy” que acabo de ver en el Circo Price de Madrid, de la compañía canadiense Les 7 doigts de la main (los siete dedos de la mano) pero las palabras se quedan cortas para sugerir todo lo que te hace volar la obra. Es el espectáculo más increíble que he visto en mi vida, y lo mejor de todo es que era perfectamente creíble.

La ilusión y la magia que crean los diez artistas en el escenario es totalmente real y tangible, fruto de tantísimos esfuerzos físicos que las acrobacias más inauditas y las coreografías tan impecables parecen brotar de la nada, perfectamente acordes con una excepcional puesta en escena, con la música, con el humor, con un ritmo vertiginoso que se detiene el tiempo justo para dejarte boquiabierto y hacer a todo el público vibrar.

Decían al inicio del espectáculo que el hombre invierte seis años a lo largo de toda su vida en soñar, pero seguro que a todos los que hemos asistido a la obra nos han alargado ese tiempo de sueños un poquito más.

http://www.teatrocircoprice.es/web/espectaculo.php?esp=46&gclid=CNSSy5ilh6ECFYts4wodbBo6Ow#panel-6

 

 

15/04/2010 01:22 Elena #. Recomendaciones No hay comentarios. Comentar.

La verdad poderosa de Edith Piaf

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Decía el poeta Jean Cocteau de Edith Piaf: "Cada vez que canta pareciera que se arrancara el alma por última vez". Con esa fuerza desgarradora llegó Edith Piaf a triunfar en todo el mundo "desde la alcantarilla" de sus orígenes.

Hay que cantar desde la verdad”, decía la dama de la canción francesa, y sólo con la verdad llegó a lo más alto. Sin ningún artificio, sin interpretar dramáticamente las canciones, sin trajes llamativos, sin exhuberancia. Conquistaba al público de medio mundo, que no entendía la letra de sus canciones, sólo con su verdad, con la exhuberancia de su voz inigualable, con su menudo cuerpo parado enfrente de un micrófono y vestida de luto.

Sobria, contenida y poderosa en el escenario, intensa y sin límites en su vida diaria. Mujer de extremos, castigada por el desamor, por su adicción a los medicamentos y a la morfina, por la cirrosis que puso un punto y final a su vida, tuvo un funeral que paralizó el tráfico en París como sólo se había visto durante la Segunda Guerra Mundial.

Buceo en la biografía de Edith Piaf tras ver el musical que se acaba de estrenar sobre ella en el teatro Nuevo Alcalá de Madrid, extasiada por la misma voz poderosa que ha derrochado sobre el escenario Elena Roger. También ella canta desde la verdad, transforma su personalidad y sin maquillajes se demacraba para interpretar a la artista en cada etapa. Desde la veracidad y con una voz exhuberante, ha sabido hacernos viajar en el tiempo para poder disfrutar de “la única, la mejor: Piaf”.

http://www.youtube.com/watch?v=gALRkzB530A

16/04/2010 02:01 Elena #. Recomendaciones Hay 1 comentario.

Son como niños

Hoy he asistido a una pelea de escolares en plena sede del Gobierno regional. Los protagonistas tenían todos más de 40 años y sueldos públicos y trajes elegantes con corbata, pero estaban enfurruñados igual que niños de brazos cruzados en unos sofás blancos de aspecto caro y comodísimo, y ha tenido que venir la profe a hacerles entrar en razón, restregándoles su provocación desde lo alto de sus tacones, con la chulería tranquila de quien realmente tiene la autoridad.

16/04/2010 22:26 Elena #. Periodismo No hay comentarios. Comentar.

Esas cosas que pasan en el metro

A ese hombre que está sentado frente a mí leyendo seriamente el periódico en el metro se le acaba de caer un hielo al suelo.

Me quedo mirándolo atónita y, al concentrarme un poco, puedo ver sobre la punta del iceberg (perfecto en sus aristas e intacto a pesar del calor) a un pequeño pingüino verde haciéndome señas. Como si me conociera, como si quisiera saludarme o como si tuviera ganas de que jugara con él.

Yo no hago caso porque no me gusta llamar la atención en el metro a estas horas de la noche, pero es difícil ignorarlo con lo simpático que parece. Desde luego, él se lo está pasando estupendamente, se ha puesto a hacer monerías para llamar mi atención: equilibrismos, piruetas, bailes absurdos, juega a deslizarse rápidamente sobre el hielo para detenerse en seco al llegar justo al borde en una pose dramática, y me mira todo el tiempo de reojo, invitándome a participar. Igual me estoy perdiendo la oportunidad de pasar un viaje divertido.

17/04/2010 12:55 Elena #. Literatura Hay 2 comentarios.

Día bipolar

En un mitin CONTRA la subida del IVA por la mañana, liada CON la declaración del IVA por la noche...

18/04/2010 23:15 Elena #. Cotidiano No hay comentarios. Comentar.

Derecho a mirar las estrellas

"No miramos hacia arriba porque no se nos ha perdido nada en las estrellas. Todo lo que tenemos está tirado por el suelo". A veces, cuando camino por la calle y voy mirando al suelo, me acuerdo de esta frase de un libro de Ray Loriga (no sé si Héroes) y me da rabia tener que darle la razón.

Pero ahora no, esta noche me preparo para llevarle la contraria: el 20 de abril (en una hora) es el Día en Defensa del Cielo Nocturno, el Día del Derecho a la Luz de las Estrellas.

19/04/2010 23:06 Elena #. Literatura No hay comentarios. Comentar.

Los ritmos de la Naturaleza

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Y que esta imagen, en apariencia tan pacífica, tan bonita, esté causando tantos disturbios.... ¿quiénes somos los humanos para interponernos en los designios de la Naturaleza?

21/04/2010 21:12 Elena #. Cotidiano No hay comentarios. Comentar.

Estados febriles

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De pequeña, cuando tenía fiebre, siempre soñaba que me caía por un precipicio y en la caída iba saludando a los personajes de los dibujos animados, que se quedaban mirándome sonrientes y flotando en el aire. Me gustaba ese sueño a pesar de la sensación de vértigo de la caída y he intentado recuperarlo, pero se ve que ya estoy mayor, aunque cosas más raras he soñado sin estar griposa.

Hoy tengo fiebre y no sueño nada. He intentado convocar, para que me entretuviera, al espíritu del Correcaminos, que es el primero al que me encontraba en mis estados febriles de pequeña, pero nada. No ha aparecido ni el Correcaminos persiguiendo al Coyote ni Heidi con su Niebla ni los cursis de los Looney Tunes ni nadie, y hay que ver qué aburrido es pasarse la noche dando vueltas en la cama sólo con dolor de cabeza y anginas.

21/04/2010 21:58 Elena #. Cotidiano Hay 1 comentario.

Mensaje en una botella

¿Ése era yo? Dices en voz alta y yo me pregunto cómo es posible que te hayas olvidado.

22/04/2010 23:58 Elena #. Cotidiano Hay 2 comentarios.

Mercaderes en la Noche de los Libros

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Me pasaría un buen rato aplaudiendo a la persona que tuvo la idea de crear la Noche de los Libros, esa madrugada excepcional de librerías abiertas de par en par y tertulias literarias y música y poesía y teatralización de textos y presentaciones de libros y lectores ávidos de palabras ocupando todos los rincones de Madrid.

Aplaudiría sin parar al político que tuvo la brillante idea de darle protagonismo, siquiera por una noche, a las personas sensibles que aman la literatura por encima de todas las demás palabras feas o huecas que pueblan esta ciudad política.

Le aplaudiría el mismo rato que me pasé anoche criticando a quien (seguramente un político) tuvo la indecencia de programar, nada menos que en el Círculo de Bellas Artes (no en cualquier otro de los cientos de espacios menos prestigiosos) a un “escritor” encantado de haberse conocido que recitaba con voz melosa unos poemas que parecían escritos por un alumno de la ESO para un trabajo del colegio.

Me lo dijo el escritor Javier Tomeo en una entrevista que le hice hace unos días: “hay muchos mercaderes en el templo de la Literatura. Habría que expulsarlos pero ¿quién empuña el látigo? Nadie se atreve”.

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24/04/2010 20:07 Elena #. Literatura No hay comentarios. Comentar.

El mundo seguirá girando...

 

"Por muy extraño que pueda parecernos, después de nosotros el mundo seguirá girando. Sin vosotros. Sin mí. Con altibajos, pero continuará. Y no se contentará con hacer que nuestros sucesores sean más felices de lo que nosotros fuimos en medio de nuestros dramas. Ya lo sabéis, el paraíso no va a aparecer mañana. El infierno tampoco".

Jean d'Ormesson, novelista y cronista francés.

24/04/2010 20:45 Elena #. Literatura Hay 1 comentario.

Quizá sea éste el secreto

Hasta en los lugares más insospechados puede encenderse de repente una lucecita. La frase me sobresaltó ayer viendo una serie española (Los Protegidos, que de todos modos me entusiasma su argumento) y eso que no soy yo de series, ni siquiera suelo ver la televisión más allá de las noticias y alguna película (sobre todo las malas, dónde si no voy yo a encontrar un lugar mejor para dejar la mente en blanco en las sobremesas de los domingos).

La frase en cuestión se la dice el personaje de Mario (el padre de uno de los niños con poderes) al Culebra (el adolescente problemático que se hace invisible y siempre se ha ganado la vida como delincuente). Hablando de líos de faldas, le suelta una frase que despeja todas sus preocupaciones: "A las mujeres no hay que entenderlas, hay que quererlas".

27/04/2010 01:16 Elena #. Cotidiano No hay comentarios. Comentar.

El Parque del Oeste

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Desde que llegué a Madrid, siempre me ha gustado mucho el Parque del Oeste. Lo atravesaba de lado a lado muchas mañanas soleadas en que no apetecía meterse bajo tierra para ir a la Universidad. Entre el tumulto de la estación de autobuses de Moncloa y el enjambre de estudiantes de la facultad, ese remanso verde de sol me daba siempre energías para afrontar la jornada.

En el camino, mientras lo cruzaba, no existía nada, no iba pensando en nada. Sólo miraba las flores, el prado, los troncos, las ramas, las fuentes y el agua de los estanques... y allá, aparentemente lejos, fuera de mi mundo, quedaba el barullo de la gran ciudad. Allá arriba, apenas a unos metros, el ruido de una de las carreteras más colapsadas de la capital, ahí abajo, la calma, la hierba, la tierra, los pájaros.

Caminando por el Parque del Oeste, notas que el ruido está, pero no te toca. Era como entrar en una nube, y al descender ya sí, entonces sí, ya mi cabeza se ponía a hacer planes y propósitos y llamadas de teléfono y encaje de bolillos para cuadrar todas las cosas que quería hacer en ese día que tenía por delante.

27/04/2010 01:31 Elena #. Literatura Hay 1 comentario.

Sonata de una noche de verano

Hace una noche de verano en pleno mes de abril. En mi casa ha estado todo el día circulando el aire por las ventanas abiertas y ahora se respira silencio, la calma feliz tras un día excesivamente ajetreado. Es el mejor momento de una jornada que no ha sido mala, aunque no pase nada más.

Ahora no suenan los teléfonos, no llegan correos electrónicos, no hay atascos, no hay visitas, y en mitad de la noche disfruto parándome a pensar, aunque mi cabeza lleve todo el día funcionando sin tregua. Tenía para esta noche dos planes estupendos que se han caído por el propio peso del ajetreo diario, pero no importa porque la calle huele a noche de verano, alguien ha encendido una luz en la azotea de enfrente y me siento acompañada por ese trasnochador anónimo que intuyo leyendo desde mi balcón. No pasa nada más.

Me siento en un estado parecido al del día que me reconcilié con Madrid después de regresar del paraíso de unas vacaciones en la playa. Llevaba dos días lejos del mar y seguía detestando esta ciudad febril y ruidosa, pero se me pasaron todos los males mientras me tomaba un tazón de frostis en la terraza: Me reconcilié con Madrid en el mismo instante en que vi atravesando el cielo en mitad de la noche una estrella fugaz.

Desde mi casa nueva no alcanzo a ver las estrellas pero me llega el brillo. Hay una novela que habla de amor esperándome en la cama y no quiero que pase (ahora por mi cabeza) nada más.

 

28/04/2010 02:06 Elena #. Cotidiano Hay 1 comentario.

¿Dónde se crían las gallinas?

Los famosos siempre dicen, para quedar bien, que la fama no se les ha subido a la cabeza, que tienen muy presentes sus orígenes y tal. A todos nos hace mucha ilusión saber o creer que tienen los pies en el suelo, cuando en realidad lo que deberíamos valorar es que las gallinas pisen el suelo, y no tanto los famosos.

Al menos eso es lo que más se cotiza en estos tiempos que corren: hoy en el Mercadona he descubierto huevos de “gallinas criadas en el suelo”, y eran 71 céntimos más caros que la media docena de huevos de gallinas que vete a saber dónde están poniendo las patas. De todos modos, yo me he quedado con los huevos de siempre, me dan más confianza. Llamadme aburrida, tradicional o miedosa, pero en el cartón de los huevos de gallinas criadas en el suelo venía -os lo juro- la foto de un gallo.

 

29/04/2010 01:20 Elena #. Divertimentos Hay 3 comentarios.

Vivimos en un pedregal

Lo decía Jean Paul Sarte:

"Nadie debe cometer la misma tontería dos veces,

la elección es suficientemente amplia".

30/04/2010 02:26 Elena #. Literatura No hay comentarios. Comentar.


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